Cada mes pasa lo mismo: facturas que llegan por email en PDF, otras en papel, alguna como foto por WhatsApp. Alguien tiene que abrirlas una a una, copiar proveedor, fecha, base, IVA y total a un Excel, renombrar el archivo, guardarlo en su carpeta y, a final de trimestre, mandarlo todo a la gestoría. Es un trabajo lento, aburrido y donde un número mal copiado da problemas después.
La lectura automática de facturas con IA resuelve justo esa parte. El sistema recoge las facturas de donde llegan, extrae los datos, hace comprobaciones sencillas y las deja anotadas y archivadas. No es magia ni es perfecto: por eso todo lo que no cuadra se marca para que una persona lo mire.
Esta página va de facturas recibidas (las de tus proveedores). Emitir tus propias facturas es cosa de tu programa de facturación; más abajo te explico por qué.