Si tu negocio atiende por WhatsApp, ya sabes cómo va: mensajes a las once de la noche, las mismas cinco preguntas todo el día y conversaciones que se quedan sin contestar porque estabas con un cliente delante. Un chatbot de WhatsApp para empresas bien hecho no sustituye tu trato: se encarga de lo repetitivo y te deja lo que de verdad necesita tu atención.
No es un robot de botones con menús («pulsa 1 para horarios»). Es un asistente que entiende lo que le escriben y contesta con lo que tú le has dado: tus horarios, tus servicios, tus normas, tus precios si quieres publicarlos. Cuando no sabe algo, lo dice y te avisa. No se inventa respuestas ni promete cosas que tú no has decidido.
Lo que monto es un asistente de tu negocio, para atender a tus clientes sobre tus servicios. Las condiciones de Meta limitan el uso de asistentes de IA de propósito general (del tipo «pregúntame lo que quieras») en la API de WhatsApp Business, y este no es ese caso: su trabajo es informar, recoger peticiones y pasar a una persona.